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El (¿Mal?) Genio de von Neumann

John von Neumann (1903-1957) ha sido sin lugar a dudas uno de los científicos más brillantes del siglo XX. Sus contribuciones, que comenzaron en los campos de la mecánica cuántica y de la física teórica, a partir del año 1943 se dirigieron a la entonces jovencísima ciencia de la computación. Uno de los episodios menos conocidos de JvN es su agria polémica con los ingenieros Presper Eckert y John Mauchly, los padres del ENIAC (Electronic Numerical Integrator and Computer) y por tanto unos auténticos pioneros de la industria de las tecnologías de la información.

Von Neumann, que en la época estaba buscando un centro con capacidad para proporcionarle soporte computacional en sus trabajos de investigación matemática sobre trayectorias de proyectiles (necesitaba disponer en aquel momento de unas 333 multiplicaciones por segundo), supo a través de un oficial militar de la existencia del ENIAC, en la escuela de ingeniería de la Universidad de Pennsylvania. Este computador tenía un tamaño y complejidad sin precedentes: 1.500 relés electromecánicos y más de 17.000 tubos de vacío. Lo que von Neumann se encontró en la Moore School of Engineering le sorprendió y atrajo su curiosidad e ingenio hasta tal punto que convenció a los responsables de la Universidad para iniciar el proyecto de otro computador, aún más potente que el de Presper & Mauchly, al que se dió el nombre de EDVAC (Electronic Discrete Variable Arithmetic Computer).

Las discusiones sobre un nuevo computador comenzaron incluso antes de que el ENIAC estuviese completamente finalizado. Von Neumann había crticado algunas decisiones que se habían tomado sobre el diseño de esta máquina, especialmente desde el punto de vista de su programabilidad. Esta cuestión (y alguna otra más) estaba ciertamente sin una resolución satisfactoria, debido entre otras razonas a los apremios que la guerra mundial habían impuesto sobre el proyecto. El interés de von Neumann acerca de un nuevo diseño chocó con la posición del equipo responsable de la construcción del ENIAC, que paulatinamente fue considerando al matemático como un invitado desagradecido e intrigante que pretendía acaparar un protagonismo que correspondía en buena lid a los ingenieros de la Moore School, por méritos propios.

En la primavera del año 1945, von Neumann envió a la Moore School su primer documento formal, titulado "First Draft of a Report on the EDVAC", en el que se hacía una descripción escrita de su concepto lógico de programa almacenado, explicando cómo un computador basado en este principio sería capaz de procesar información de un modo superior a las arquitecturas anteriormente utilizadas. Entonces empezó una larga controversia sobre el papel del científico en el naciente campo de la arquitectura de computadores. El informe, de unas 100 páginas manuscritas, estaba relativamente incompleto y no aclararaba aspectos prácticos (ingenieriles) sobre cómo implementar el nuevo concepto a través de un diseño técnicamente viable, sino que más bien se limitaba a enunciar los aspectos lógico-formales de lo que después vino a llamarse arquitectura de von Neunmann, sin tener la garantía de que el modelo era técnicamente conseguible dado el estado del arte en aquellos momentos.

A lo largo de los dos años siguientes, el informe von Neumann que sentó una de las bases fundamentales de la ciencia de la computación, fue curiosamente una fuente de problemas, agrias desavenencias y litigios por los derechos de patente entre el científico por un lado, los ingenieros Eckert y Mauchly por otro, y también la Universidad de Pennsylvania como la institución anfitriona y en último extremo el patrocinador financiero de los proyectos ENIAC y EDVAC.

Ha habido bastante discusión sobre las razones por las cuales JvN dió tanta importancia a la cuestión de la autoría moral del descubrimento de la nueva arquitectura informática y de los derechos industriales sobre la misma. Agunos investigadores sugieren que dado su ego, el reconocimiento de la prioridad de su contribución sobre las del resto del equipo fue una de las motivaciones fundamentales. Sin embargo, él mismo indicaba su frustración y enfado al haber sido excluído por los ingenieros en la lista de beneficiarios de la solicitud de las patentes: "Nunca hubiera realizado mi trabajo de consultoría para la Universidad si me hubiera dado cuenta que estaba regalando mis conocimientos y mi trabajo a un grupo comercial".

La disputa sobre el EDVAC continuó hasta el año 1947, incluso después de que von Neumann hubiera asumido la responsabilidad de un nuevo proyecto de mayor importancia: el desarrollo del Electronic Computer Project, en el Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Princeton. Aquí, John von Neumann se ocupó personalmente de establecer unas reglas del juego absolutamente claras en materia de patentes, para evitar que su genio creador se viese perturbado otra vez por el mal genio que le causó lo que ciertamente pudo haber sido una tomadura de pelo.

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